miércoles, 26 de mayo de 2010

El café

Continuación 4 :
(Los 3 capitulos anteriores están en Etiquetas-novela)

Irene salto de la cama, y se metió rápida en la ducha. No tenia tiempo ni de desayunar. Llegaba tarde, como costumbre o vicio que ni ella podía comprender, había decidido que los relojes no le servían para nada, y nunca llevaba ninguno. Pasaba siempre sueño, pues ni siquiera Morpheo le dormía en sus brazos al menos seis o siete horas.


Su trabajo como restauradora de arte apenas le llegaba para el alquiler, a partir de las siete de la tarde y hasta altas horas de la madrugada, se dedicaba a servir cafés, a fregar tazas y a entonar alguna que otra melodía en el viejo pub.

Había venido al valle de Orla a trabajar, posiblemente le quedaba poco más de un año, su contrato aún así era indefinido, tampoco tenía prisa por regresar a su antigua vida, quedaban familia, amigos… casados en su mayoría o trabajando fuera de su ciudad.

Estudio historia porque le apasionaba el pasado, y porque comprendía que sin un pasado nunca se edifica un presente…esto le cautivaba. Tenia una visión muy clara de la realidad lo que a veces le mantenía en un plano diferente, al sentir que todas las vidas también eran resultados de su propio pasado, y que no valían experiencias de otros para seguir un camino intransferible y único.

Parecía que el tiempo se detenía en aquel valle, casi cinco años, justos los que hacia cuando su amiga Helena Martí la convenció para integrarse en su grupo de restauradores de arte.


Normalmente el recorrido hacia el trabajo lo hacia andando, siempre se encontraba con algún compañero, pero más de un día tenía que coger la bicicleta, deporte que solía practicar muy a menudo.

Le encantaba el valle, lo echaría de menos, su sencilla gente, sus casas de piedra, su estructura románica.
Uno de los rasgos más característicos de su naturaleza eran los bosques. Prácticamente todo el territorio tenia vocación forestal, no era extraño encontrarse a las gentes caminando en busca de frutos, de setas y otras especies que formaban un extenso mosaicos de paisajes, formaciones arbustivas, y cultivos agrícolas, así como encinares, hayas, coníferas y pinos.
Continuará...
La tribu

lunes, 17 de mayo de 2010

Tus letras sobre las mías,


Dulces sueños tenga la dama en la noche oscura, entre nubes se perderán las estrellas y clareará el día.

Cuando sus sueños terminen posará la palabra desnuda en su mente despierta y el retozar de las letras embriagará su jornada.

Sus letras sobre las mías, su presencia en mi entorno cómo remolino que acecha indeleble y desconocido al día.

El juego continúa entre amagos y flagelas al corazón desarmado que yace desolado ante el tablero de la vida ingrata.

Perdí la partida. Ya ni en sueños mi alma ha de rondar la Reina cercada de peones derrotados y mi figura lejana.

Retirarme pues, sólo me queda, al rincón del amargo negro, al cobijo de mi desdicha y la reclusión del penado en su mazmorra.

Heme pues desdicho de amor y contradicho en mi hombría, que de un sueño pasé a ser pesadilla.

Frenesí rebelde que aduces al manto trémulo cuándo tan solo su olor indagas, tan sólo su humilde mirada.

Quebranto mi ley; rasgo mi vestidura para plañir desnudo, para dejar ver mi alma sin desvelo, mi alma refrendada...

sábado, 15 de mayo de 2010

Vetusta Morla

Vetusta Morla (Madrid) Es una banda donde las palabras importan, “las palabras que no existen nos pueden salvar”, dice una de sus letras
Graban su primera maqueta en el año 2000 bajo el Titulo "13 horas con Lucy"
Ganan numerosos premios lo que les facilita la grabación de su primer LP, "Un día en el mundo", que fue grabado en los estudios Sonobox de Madrid y se publicó en febrero del 2008.
"Un día en el mundo" Es un disco con una fuerte carga emocional, que rescatan de todos sus directos. Sugiere, una historia épica e inabarcable que se intuye en las experiencias cotidianas, sin acabar de desvelarse cuya clave sólo tiene cada persona que las escucha
Su sonido es puro, natural sin premeditación, ni muchos trucos de producción.
es una banda que se ha forjado sobre el escenario. El núcleo de la formación de Vetusta Morla y de su música en vivo es la complicidad, la pasión y la inmediatez.


Letra "Copenhague"

El corría nunca le enseñaron a andar se fue,
tras luces pálidas
Ella huía de espejismos y horas de mar
Aeropuertos unos vienen otros se van igual que
Alicias sin ciudad
El valor para marcharse el miedo a llegar
Llueve en el canal la corriente enseña el camino hacia el mar
Todos duermen ya
Dejarse llevar suena demasiado bien
Jugar al azar
Nunca saber donde puedes terminar o empezar
Un instante mientras los turistas se van
Un tren de madrugada consiguió trazar la frontera entre siempre o jamás
Llueve en el canal la corriente enseña el camino hacia el mar
Todos duermen ya
Dejarse llevar suena demasiado bien
Jugar al azar
Nunca saber donde puedes terminar o empezar o empezar
Ella duerme tras el vendaval se quito la ropa sueña con despertar en otro tiempo y en otra ciudad
Dejarse llevar
Suena demasiado bien
Jugar al azar nunca saber donde puedes terminar o empezar terminar o empezar terminar o empezar.

Lyria

martes, 11 de mayo de 2010

Día de lluvia

Ven!!- te digo desde la cama medio deshecha. Te acercas somnoliento todavía a las siete y tres minutos. La casa huele a café, a abrazos de media noche, a ganas de estar besándonos todavía.

Ven ¡!– te digo de nuevo- está lloviendo.., quédate hoy conmigo!!
Te hago una mueca de suplica y deseo, me muero de ganas de poder rozarte tocarte, mimarte, acariciarte entero. De acercarme y abrazarte hasta inhalarte por completo y poder seguir respirándote hasta que regreses.

Te arrimas con esa sonrisa que los días de lluvia saben poner en tus labios, y me los comería enteritos, y me incrustaría en tus costados hasta que nuestra piel gimoteara de placer y el deseo no saliera ardiente por el iris, y nuestra mirada se encajara intensa en la del otro.

Estamos tan cerquita que puedes notar mi piel abrazándote los electrones

Lentamente me acaricias. Silencio en los labios y susurro en los ojos, me vuelvo loco si no estoy contigo, me dices, sin dejar de mirarme y si ahora mismo no nos damos las ganas seré incapaz de coordinar el día, que no va a amanecer aunque me traigas el sol o me lluevas hasta que vuelva.


lyria