martes, 19 de enero de 2016

Glenn Frey




No pertenezco a la generación que descubría sus primeros discos, pero quien no los conoce hoy en día..?.

Creo que aportaron  frescura y una nueva forma de vivir y de sentir.
Glenn Frey - Forever

sábado, 13 de agosto de 2011

La Alquimia de las Flores

Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis quitado todo el encanto a la vida.
Jean Jacques Rousseau

 Primera parte
Elisabetta Coratella se alzaba sobre tacones de indiferencia que la elevaban contra los prejuicios añejos de una sociedad cada vez más chismosa e insoportable.

Singularidad en ella era cada día, después de llevar los niños al cole, desayunar hermosas frutas que le regalaba siempre con una sonrisa, el húngaro de la esquina. Con el mandil puesto el “suo amantísimo esposo” entonaba su cántico cada vez que la veía venir. Sacaba una sonrisa que se le pegaba en la cara de parte a parte como prolongación de surcos de marinero curtido, y entonces tarareaba en tono casi teatral y semicómico una cantilena mezcla de poeta del Medievo y campesino agrario.

Maestro de hortalizas de variados sabores , contrastes y colores, era padre de cuatro hijos que correteaban en la trastienda, o delante de la Madonna que tenía por esposa. Elisabetta era una mujer hermosa, que se las pasaba haciendo los más variados potingues de frutas en almíbar, y pisto de entretiempo. Olía a limón a miel o a canela cuando el húngaro entraba en un descuido y le metía mano entre los muslos o le incrustaba la nariz entre el pelo y el cuello alentado por aquellos olores dulces y amables que le provocaban tanto, mientras ella, haciendo un arrumaco de guiño cómplice le empujaba despacio, para apartarlo de la mirada picaresca de los críos.

Segunda parte

Tenía esta italiana la frescura de una mujer que había aprendido todo lo que sabía correteando por la Toscana en bicicleta, luciendo unas piernas morenas y largas que encandilaron al húngaro. Emigrante de vocación quedó fascinado por la Toscana y también por los ojos de aquella que crecía entre los quince y los diecisiete años llevando el correo cada día a los lugareños y emigrantes en su bicicleta adornada de flores.

Oficio heredado de su abuelo, no era un mal oficio. Pero ella tenía otras inquietudes. El húngaro era un buen tipo, lo deducía por su sencillez y amabilidad. Estudiante en el mayo francés, compartía con él la afición por el naturalismo de Rousseau. Con él sentía una complicidad plena, podía hablar libremente, sin reservas. Admiraba como ella a los clásicos, si bien también le daba un poco de pena, porque nunca habían cartas para él. Por eso, se invento un personaje, y así tuvo la osadía de escribirle cartas, en un lenguaje sencillo y un poco atrevido, pero lleno de frescura, donde le descubría sentimientos que él jamás podía imaginar. Esto hizo que el húngaro cada día recogiera las más hermosas frutas, y las más jugosas hortalizas, para entregárselas como agradecimiento y complicidad por aquellas cartas de supuesta amante.

Tercera parte

Fue en una noche de baile en la fiesta anual, ella olvido por una vez su bicicleta, y se atrevió a vestirse como la señorita que era, ya de 17 años, esa noche de luna llena decidió lanzarse, como lo hacen las chicas desprendidas. Sin manías, ni complejos. Se le metió entre la camisa y la piel y hizo el amor con él.
Y él busco un lugar, donde la tierra amable les permitirá rescatar ricos manjares, sabores y aromas de alquimia y magia, donde nadie se interpusiera jamás entre el amor y la vida que tanto disfrutaba junto a Elisabetta.

Lyria

sábado, 25 de junio de 2011

LA NiT De SaNt JoAn


Dicen que en la noche de San Juan, cuando los últimos rayos del sol se van atenuando y la oscuridad invade cada rincón, las tinieblas irrumpen el espacio, y todo se cubre de oscuridad.

Entonces miles de personas hacen que la luz vuelva a surgir, construyendo miles de hogueras que les permitirán seguir el ritual milenario.

Encender una hoguera es como encender la llama de la esperanza, por eso se hacian pequeños gestos simbólicos en señal de quemar el pasado para renacer en el presente y dar luz al futuro. Saltar las llamas es como saltar hacia delante dejando atrás los errores.

Cada año, esta tradición creada por nuestros antepasados da lugar a una noche heredada como un legado que pasa de generación en generación, con sus historias y sus leyendas.
 
lyria

sábado, 23 de abril de 2011

Ma solitude


Miraba con la melancolía pegada en los pespuntes de aquella blusa verde.
El balcón abierto a la tarde, le ofrecía un gesto de amabilidad que flotaba en el aire. Con la mezcla del color de las amapolas sobre los valles y la de los naranjos repletos de azahar, le llegaba la brisa marina, acariciándole levemente los dedos de los pies. Froto un pie sobre el otro mientras se apoyaba en la barandilla mirando el horizonte, salteado de bosques y pueblos alejados que aparecían como montículos de pequeñas flores.
No soñaba, ahora tenía la sensación de que aquella luna, que lo sabía todo, aparecería de pronto a resolver todas las preguntas que se le escondían desde hacia unos meses, cuando el silencio y la duda se le instaló a palmo y medio por encima del ombligo. Pau llevaba demasiado tiempo envuelto en la taciturnidad con la que se reconoce a la persona que echa de menos lo que no tiene, quizás llevaban ya demasiado tiempo juntos, y ella supo comprender aunque le fastidiase, que no había pasión en una relación como la de ellos, quizás sexo y ternura, sin complicidad, pero…nada más. Lo veía por la casa, deambulando como si realmente los dos estuvieran sin el otro, se encogía en un rincón, acurrucado con la guitarra y un cigarro, y componía canciones.. que su grupo, liderado por Andreu, intentaría destrozar una vez más.. tenía sentido?¿
No, no tenía ningún sentido. Tubo sentido conocer a Pau, con aquel aire de bohemio francés que le cautivo y aquella sonrisa que le nacía en los pliegues de los ojos, y tubo sentido vivir juntos aquella relación que le arañaba el sexo de placer , y la zarandeaba de pasión, cada vez que Pau le encajaba sus dedos y sus ojos en los de ella. Ahora comprendia que cada uno tenía otro camino, y ella no pensaba interferir en el de Pau. Sabía que las experiencias personales se ponen delante de cada cual para aprender de ellas y crecer psíquica y emocionalmente.


Cuando no tenía ensayo estaba de mejor humor, entonces la abrazaba y le susurraba aquella nueva canción en el oído. Porque Pau era muy bueno componiendo, rozaba la genialidad, y ella quizás podía comprender porque se había tenido que enamorar de aquella inoportuna soledad.

lyria

domingo, 26 de diciembre de 2010

Felices Fiestas !!


Que este nuevo año 2011
sea uno de los mejores
de nuestra vida.
Donde nada ni nadie decida por nosotros
Donde no olvidemos
situar el camino delante de nuestros pies
y cuando nos miremos
encontremos las pupilas
con las que miran los decididos
y también los sabios,
los guerreros
y aquellos que saben
amarse así mismos
y saben cuidar
de su cuerpo y de su alma.
Que decidamos o no seguir nuestros sueños
es cosa de saber
si acaso queremos conseguirlos de verdad,
o quizás
posiblemente
puede ser que estén en el letargo
que la oruga va tejiendo
antes de ser mariposa.
Cuando lleguemos a la frontera de lo posible,
solo tenemos que mirar hacia delante
y encontrar todo lo que va a venir,
esa es la autentica realidad.
Y si tenemos la fortuna
de saber diferenciar los sonidos de nuestra alma,
nos daremos cuenta entonces
de las respuestas a todas nuestras preguntas,
y encontraremos la solución que tanto hemos buscado.
“Todo”, es excesivo
y “demasiado”, es opulento.
El sabio decía que mejor ir ligero de equipaje. Solo eso.

Os deseo una entrañable navidad, y un feliz 2011 donde los sueños se nos cumplan

lyria